El malestar de la ciudad: La ciudad y la ficción

Reflexiones a partir de la charla de Fernando Contreras en el conversatorio El Malestar de la Ciudad, Escuela de Arquitectura, 2012.


Partiendo del título del conversatorio, de la ciudad y la ficción, podríamos relacionarlo con la transición de la realidad a la fantasía y de regreso a la realidad como una metáfora del enamoramiento. La fantasía y el amor muchas veces selectiva de lo deseado, de esa inmensa lista de requisitos de nuestra ciudad ideal inalcanzable porque muchas veces ésta antagoniza con la realidad vivida y por ello le llamamos fantasía, nos permite soñar con una mejor ciudad.

En lo personal experimenté esta situación al visitar la ciudad de Aalborg en Dinamarca. Podríamos decir que fue un amor a primera vista, hablando en términos urbanísticos: legibilidad, diseño, orden, limpieza, planificación, vida urbana y muchos factores más que hacen una ciudad habitable e inclusiva. Sin embargo, como en toda fase de enamoramiento, una vez pasada esa sensación de fascinación empezamos a conocerla y encontramos que algunos factores que dábamos por sentados (culturalmente hablando) no están presentes en esa fantasía.

Ejemplifico lo anterior: en esa ciudad “perfecta y soñada” la espontaneidad no tiene lugar: en una visita a la ciudad me topé con un peruano tocando su instrumento incaíco a la entrada de las principales avenidas peatonales de Aalborg y sorprendida fui la unica persona que se detuvo a disfrutar del concierto urbano y no planificado. A los habitantes de esa ciudad no se les había notificado de ese evento. No estaba en el plan. Y fue en ese momento que añoré mi pasado amor: San José. Con todos sus defectos y rebuscadas virtudes me sentí más lejos de mi casa que nunca. Volvi a la realidad de mi San José y recordé su desorden, su libertad, su creatividad y su espontaneidad, ese “no saber qué va a pasar” o “qué personaje me voy a encontrar”.

Me doy cuenta que me gusta más San José que Aalborg porque el primero me genera ilusión, angustia y sorpresa y el segundo tranquilidad y predictibilidad. ¿Cuál relación prefieren ustedes? Y es que de esta reflexión encontramos la raíz más profunda del sentir de la ciudad, su malestar o su disfrute, la ciudad no es solamente objeto y espacio, es aun más sujetos e intercambio humano. La humanización del espacio y del habitante es lo que construye nuestra josefina querida. Ciudades latinoamericanas como San José con moldes europeos que nos quedan cortos y nos podrían cortar las venas de la espontaneidad, la locura y la sorpresa de nuestras culturas.

La relacion entre la “hostilidad urbana” refiriéndose al entorno construido y la “hostilidad humana” que genera éste. El espacio lo forma y deforma el urbanita y a su vez éste es formado y deformado por el espacio, como lo menciona Contreras al referirse a la “capacidad de adaptación al medio objetivamente hostil” y a la “paranoia y asedio policial”, el último en aras de disminuir la inseguridad ciudadana en la capital siguiendo la politica chinchillista de “mano dura con la delincuencia”.

Cuestiono la “objetiva realidad” referida por Contreras al ser contrapuesta al paradigma cobstructivista donde lo suvjetivo altera y tiene gran influencia en esa “realidad objetiva” de ciudad que para mi no existe como unica. Retomando la idea que el sujeto y el objeto están intrinsicanmente vinculados desde la experiencia podemos partir de la hipotesis que la idea imaginada de ciudad del escritor nace de sus experiencias no satisfactorias de la ciudad y la facilidad entonces de críticarla bajo el slogan bien conocido en los medios de comunicacion y en nuestra tiquicia “Quejese aquí”. Desde el taller sería entonces pertinente contrastar esta idea de ciudad con sus habitantes, si los invisibles y los no mencionados habitantes de los todavía persistentes y amurallados barrios josefinos del norte y del sur de la capital, dentro de los milenarios planes de “repoblamiento de San José”. ¿Cómo perciben ellos el malestar de la ciudad? Y en consecuencia ¿Cómo se debería conceptualizar e intervenir el espacio público?

En relacion a la pregunta de Contreras ¿Para cuáles ciudadanos? Podemos argumentar dos respuestas diferentes pero similares. Por un lado ampliando el límite imaginario de Contreras que al hablar de San José pareciese referirse únicamente al centro (casco central, avenida segunda y avenida central) dejando de lado los barrios josefinos que todavía mantienen en la actualidad una lucha por quedarse viviendo en las “añoranzas del San Jose del pasado” como por ejemplo Barrio Luján. En este barrio las añoranzas se viven a través de la economía barrial, el contacto humano vecinal y la permanencia de.cuatro generaciones. Cabe incluso preguntarle a Contreras específicamente qué es lo que añora de ese.San José de los abuelos y de qué forma cree él esa visión podría fusionarse con el presente o si bien es una fantasía a la que nos aferramos al no gustarnos y sentirnos abrumados y “molestos” con el presente y sentirnos inciertos con el futuro de nuestra ciudad.

 El espacio público es el escenario al que se refiere Contreras, ese espacio colectivo y sufrido por todos quienes transitan por necesidad o por gusto en ese “atentado urbanístico” que es San José. De manera que desde lo investigado y conversado en el Taller de Diseño Urbano es pertinente responder las preguntas existenciales de la ciudad que hace Contreras mas éste no responde al quedarse en la crítica y el cinismo (forma segura y desafiante de leer la ciudad) San José es todavía una ciudad adolescente, está definiendose, está encontrándose, es desordena y revoltosa, pero por lo mismo nos encontramos en una oportunidad de guiarla. No está terminada comonlas ciudades europeas. No está limitada, se encuentra en libertad de tomar cualquier rumbo que le ofrezcan…y por ello debemos educarla, cuidarla y retarla para que cuando crezca llegue a ser la San José que queríamos.

Finalmente, en relación con el concepto de gobernancia urbana y el derecho a la ciudad debemos analizar la estrategia antagónicas que menciona Contreras con la “arquitectura política de turno” versus un “gobierno ejecutor del trabajo conjunto de ciudadanos”. En relacion con el primero hablamos de la ciudad cortoplacista, fragmentada en períodos electorales o en el caso de San José de la “dictadura” Arayana que lleva a términos extremos el dicho el poder de uno construyendo un San José que responde al poder político y económico del momento. Un modelo a escala 1:1 de su ideal visionario de moldes europeos y gringos. Por otro lado, la contraparte, esos ciudadanos o habitantes invisibilizados de San José no pueden participar en la toma de decisiones y mucho menos podríamos decir están formados para hacerlo. Lo anterior conllevaría a otro ensayo. Pero a modo de.resumen podemos decir que para que la segunda realidad se dé, deben generarse procesos y proyectos de.informacion, formación y colaboración entre los ciudadanos y demás actores, antes de entrar en “combate” con ese “poder de uno”. El fortalecimiento del tejido social de la ciudad debe ser una de las metas para consagrar esa ciidad de todos y para todos. Es un largo camino, pero si no se empieza ya será aún más largo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s